EL ALTO, Bolivia Especial de Agencia de Noticias SDI (23-12-2004) El Estado boliviano incurrió en negligencia, indolencia e irresponsabilidad porque a más de un año de la trágica “Guerra del Gas” que en octubre de 2003 ocasionó la caída del gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada (MNR) no unificó y menos concilió listas de muertos, heridos y afectados que suman más de mil personas. Hasta ahora no existe una comisión investigadora independiente que determine con precisión la cantidad (y calidad) de muertos y heridos ocasionados por proyectiles de arma de fuego (PAF), balines, gases lacrimógenos o quemaduras por el incendio de una gasolinera, denunció Edgar Ramos, autor del libro “Agonía y Rebelión Social – 543 motivos de justicia urgente”, cuya primera edición ya circula dentro y fuera de Bolivia. El texto, indicó el autor, es producto de una investigación que duró diez meses y un trabajo de edición de 90 días hasta que fue presentado oficialmente el 9 de diciembre de 2004 como homenaje a los 46 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada por la Organización de las Naciones Unidas en su Asamblea General de 1948. INVESTIGACION E INTERPRETACION En el libro –que incluye un anexo con dos listas detalladas de fallecidos y heridos, elaboradas sobre la base de datos cruzados obtenidos en entidades de los tres poderes del Estado y organizaciones no estatales– el autor plasma la investigación de lo ocurrido entre el 1 de septiembre y el 18 de octubre de 2003 y ofrece antecedentes de la aplicación de políticas públicas que llevaron a la caída de un gobierno considerado sanguinario, por la crueldad y frialdad con que enfrentó a la movilización social boliviana. “Agonía y Rebelión Social – 543 motivos de justicia urgente” es considerado por el estudioso Alvaro García Linera como un “texto analítico, de crónica e interpretación” porque “tiene elementos que demuestran que octubre no fue un rayo y el libro nos muestra un horizonte de largo aliento, con una pulcritud en el relato”, según dijo durante García la presentación el 9 de diciembre. A su vez, en una presentación en la UPEA, el investigador aymara Pablo Mamani explicó que el libro de Ramos “detalla el levantamiento indígena–popular, la transnacialización de la economía boliviana y el manejo estratégico del modelo político–económico para legitimar acciones como la capitalización de empresas y servicios estratégicos”. El texto “se constituye en una de las cronologías más completas y documentadas”, precisó Mamani, quien recordó además que ya existen una docena de textos acerca de lo ocurrido en octubre de 2003 en Bolivia. CRUELDAD, DRAMATISMO Y DEJADEZ En cuanto a la situación de los miles de afectados, el escritor indicó que cada uno de los poderes del Estado (Fiscalías, Defensor, comisiones camarales, Viceministerio de Justicia, Ministerio de Gobierno) o entidades no gubernamentales como la Asamblea de Derechos Humanos, Asociación de Familiares de los Caídos por la Guerra del Gas y otras, “manejan listas diferentes y una excluye lo que incluyó el otro listado”. “Organismos estatales como el Poder Ejecutivo y las Fuerzas Armadas dispusieron y ejecutaron la ‘orden de matar’ por medio del Decreto Supremo 27209 (del 11-10-2003, reproducido in extenso en la última página del libro) que ocasionó situaciones límite de dramatismo en humildes familias de El Alto, Huanuni, La Paz, San Julián u otras regiones aunque luego el mismo Estado abandonó a esas familias tras pagarles una “indemnización” ejecutada con llamativa selectividad. Existen al menos siete muertes “no reconocidas” por organismos estatales e incluso por la asociación de familiares de fallecidos. En este sentido el texto, señaló el autor, tiene dos propósitos: 1) Aportar con un documento de investigación para el juicio de responsabilidades contra quienes ocasionaron tanta muerte, dolor y traumas psicológicos, personales, familiares y sociales, y 2) Explicar el fenómeno de octubre a la luz de hechos directamente relacionados y que son producto de políticas públicas equivocadas. CAPITULOS Y CONTENIDOS En su primer capítulo “Antecedentes” el texto reseña los efectos del Decreto Supremo 21060, las masacres de mineros y campesinos en Amayapampa y Capasirca así como las “guerras del agua, de la coca y del estaño” (Cochabamba, Chapare y Huanuni) para desembocar en “Febrero Negro” de 2003 y la Guerra del Gas. El capítulo dos “¿Por qué la Guerra del Gas?” explica el conflicto de la producción, explotación, comercialización interna y exportación de gas natural boliviano. El tercer capítulo “Cronología” recorre, día a día y simultáneamente, lo ocurrido en el conflicto social en los nueve departamentos, con especificidad regional, a lo que se agrega la repercusión internacional. El capítulo cuatro “Batallas paralelas” detalla siete conflictos sectoriales (militar, policial, mediático, psicológico, político, económico y hospitalario) con relatos de situaciones vividas en cada caso durante el conflicto. El quinto capítulo “Fenómeno alteño” describe a la ciudad aymara y minera que cercó a La Paz con un “paro cívico vecinal movilizado e indefinido” que duró 10 días. El capítulo seis “Historias de octubre”, elaborado por Marielle Cauthin y Margarita Palacios, narra críticas situaciones vividas por las familias afectadas por las muertes, heridas, torturas, traumas y trámites de defunción de los fallecidos durante y después de octubre de 2003. El séptimo capítulo “Conclusiones y Lecciones aprendidas” sistematiza diez conclusiones y otros tantos aprendizajes del traumático conflicto político. El Anexo I presenta 54 testimonios de familiares de fallecidos, ocho fichas aclaratorias de otros fallecidos y 29 testimonios de heridos. El Anexo II incluye la lista de 73 fallecidos y de 470 heridos. En cada caso se detalla nombre, edad, fecha, causa de la muerte o herida, parte del cuerpo afectada y las fuentes de información. El libro incluye imágenes inéditas obtenidos en un concurso de fotografías realizado en diciembre de 2003 y en el que participaron reporteros gráficos y aficionados especialmente alteños. Ramos adelantó que está en elaboración la segunda edición del texto, con más documentos y testimonios.